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¿Por qué la startups españolas de defensa siguen siendo invisibles en los rankings europeos?

Las startups europeas de defensa recaudaron $8.700M en 2025. Un 55% más que en 2024. Cuatro veces más que hace cinco años. El sector ya representa el 10% de toda la inversión VC europea, según Dealroom y el Fondo de Innovación de la OTAN. Los rankings los lideran Helsing, con valoración de $18.000M en negociaciones de mayo de 2026. ICEYE con una ronda de €1.000M en junio. Tekever, Stark, Quantum Systems.

Ninguna es española.

España tiene comprometidos más de €3.000M en fondos privados de defensa, entre Nazca Aeroespacial y Defensa, Hyperion Fund, Indraventures, el vehículo Oesía-Nazca y Anta AM. Tiene €322M de programa público del Estado para invertir en startups del sector. Tiene un ecosistema de más de 20 startups con respaldo VC en Dual-Use y Defensa. Y tiene, desde el 30 de junio de 2026, acceso a la primera convocatoria del EIC específica para tecnologías críticas de defensa, con tickets de €10M a €30M por empresa.

¿Por qué entonces no aparece ninguna startup española en los rankings europeos de defensa tech?

La respuesta fácil que no es la respuesta

La explicación más cómoda es que el ecosistema español de defensa es demasiado joven. Nazca lanzó su fondo en marzo de 2025. Hyperion cerró el suyo en diciembre de 2024. El EIC STEP Defence abrió hace diez días. Con ese timing, es razonable que las empresas financiadas todavía no sean visibles en rankings que reflejan operaciones de 2024 y 2025.

Pero esa explicación no es completa. PLD Space cerró una Serie C de €180M en marzo de 2026 con Mitsubishi Electric como lead. Es la mayor ronda de space tech en Europa en 2026. Multiverse Computing cerró una Serie B de €189M en junio de 2025. Sateliot tiene precontratos de €270M con más de 400 clientes. XRF fue la única startup española seleccionada entre 400 candidatos europeos para el acelerador EUDIS de la Comisión Europea.

Esas empresas están en los datos. No están en los titulares.

El problema de la categorización

Los rankings europeos de defense tech los dominan startups de UK y Alemania, con Munición emergiendo como hub central. Helsing es alemana. Tekever es portuguesa. Stark y ARX Robotics, alemanas. TYTAN Technologies, alemana. Frankenburg Technologies, estonia. Hypersonica, germano-británica.

El patrón no es casual. El análisis de Dealroom y el Fondo de Innovación de la OTAN confirma que Europa tiene un ecosistema en crecimiento pero con concentración geográfica clara en Europa del Norte y Central.

España tiene un problema específico de categorización. Sus mayores operaciones en el sector, PLD Space y Multiverse Computing, se clasifican en los rankings internacionales como Space Tech y DeepTech/Quantum respectivamente, no como Defense Tech. Esa distinción no es arbitraria. PLD Space es un fabricante de cohetes. Multiverse comprime modelos de lenguaje. Ambas tienen aplicación dual pero ninguna se define primariamente como empresa de defensa.

Helsing, por contraste, nació explícitamente como empresa de IA para defensa. Tekever fabrica drones de vigilancia para fuerzas armadas. Su posicionamiento en los rankings refleja su autopresentación ante inversores y medios. El ecosistema español de dual-use no ha hecho ese mismo movimiento todavía.

Lo que los números europeos revelan sobre la brecha

Europa capturó el 6,2% de todo el capital VC de la OTAN en defensa desde 2019. Estados Unidos capturó el 85%. Dentro de ese 6,2% europeo, UK y Alemania concentran la mayoría.

El informe GSER 2026 de Startup Genome identifica a España fuera del top 15 de ecosistemas europeos en defensa tech, a pesar de que Madrid y Barcelona aparecen en el ranking general europeo. La razón es estructural: el ranking de defensa mide ecosistemas con startups que se autoidentifican como defense tech, tienen contratos verificables con fuerzas armadas y han sido seleccionadas por fondos especializados en el sector. España está construyendo esa infraestructura ahora, no hace tres años como Alemania o el Reino Unido.

Los $8.700M europeos de 2025 estuvieron dominados por rondas late-stage, que alcanzaron $4.700M triplicando el año anterior. El early-stage se suavizó ligeramente. Las startups españolas están en ese early-stage que los rankings no capturan todavía.

Lo que cambia con el EIC STEP Defence

La convocatoria EIC STEP Defence Scale Up, abierta hasta el 28 de octubre de 2026, introduce un mecanismo que no existía antes para las startups españolas de defensa. No es solo financiación. Es visibilidad institucional europea.

Cuando Arkadia Space consiguió €14,5M del EIC Accelerator convencional en marzo de 2026, el comunicado oficial del EIC la describió como empresa española en tecnología de propulsión verde. Ese tipo de mención, en una convocatoria de la Comisión Europea con distribución a medios de toda la UE, genera un nivel de visibilidad que ninguna nota de prensa española puede replicar.

El EIC STEP Defence hará lo mismo para las empresas que pasen su proceso, pero en el contexto específico de defensa. Una startup española que cierre una ronda de €20M del EIC STEP Defence en el primer trimestre de 2027 aparecerá en los dashboards de Dealroom, en los informes del Fondo de Innovación de la OTAN y en las listas de Sifted como empresa europea de defense tech financiada por el EIC. Eso es visibilidad que los €3.000M de fondos privados españoles no proporcionan automáticamente.

La respuesta a la pregunta

Las startups españolas de defensa son invisibles en los rankings europeos por tres razones distintas que se combinan.

Primera: las empresas más grandes del ecosistema se autodefinen como SpaceTech o DeepTech, no como DefenseTech. Los rankings clasifican por autopresentación, no por aplicación final.

Segunda: el ecosistema de fondos especializados en defensa en España tiene entre seis y dieciocho meses de vida. Las empresas que financien tardarán entre uno y tres años en aparecer en los rankings internacionales con rondas de tamaño suficiente para ser visibles.

Tercera: España no ha tenido hasta ahora un mecanismo de validación institucional europea específico para defensa que genere visibilidad internacional. El EIC STEP Defence es ese mecanismo. Lleva diez días abierto.

En Europa, la adquisición por parte de un prime contractor es actualmente la única ruta de salida para la mayoría de startups de defensa, dado que no hay IPOs en el sector y los mercados nacionales están fragmentados. Esa dinámica no favorece la visibilidad de las startups españolas mientras siguen siendo privadas y pequeñas.

Lo que los rankings europeos de 2027 mostrarán dependerá de qué empresas españolas consigan financiación EIC en los próximos doce meses, qué contratos cierren con el Ministerio de Defensa a través de los Programas Especiales de Modernización, y si alguna de las participadas de Nazca o Hyperion alcanza el tamaño suficiente para aparecer en los dashboards internacionales.

La infraestructura de capital ya está construida. La visibilidad todavía no.