
El ecosistema tech español vale €125.000M. Esa cifra aparece en todos los titulares. Pocas veces se explica qué mide exactamente.
La respuesta está en la letra pequeña de quien calcula el dato de la liquidez. Dealroom, el proveedor detrás de esa cifra, lo define así en su propio glosario público: es la suma de valoraciones privadas basadas en la última ronda de cada startup. Más una fracción de exits ya realizados.
Esto no es interpretación nuestra. Es la definición que Dealroom publica. Y resuelve la pregunta de fondo. El €125.000M es, mayoritariamente, valor sobre el papel. No liquidez.
El estudio que mejor ilustra el problema de liquidez
El titular dice que el capital riesgo español rinde un 11,1%. Por encima del Ibex 35. Hemos consultado directamente el informe que sustenta esa cifra.
El 11,1% mezcla dos cosas muy distintas. El 73% de la muestra es Private Equity. Compras de empresas maduras y ya rentables. Solo el 27% es Venture Capital puro, la inversión en startups.
Cuando se separa el dato, el Venture Capital español rinde un 8,8%. Casi dos puntos y medio menos que la cifra agregada que circula en prensa.
Lo que está realizado y lo que no
Aquí está el dato más revelador de todo el informe. El múltiplo de retorno del VC español es 1,4x. Pero ese número se descompone en dos partes muy diferentes.
El DPI mide lo ya devuelto en efectivo a los inversores. En VC, es 0,5x. El RVPI mide la valoración estimada de lo que todavía no se ha vendido. En VC, es 0,9x.
Casi el doble está sin vender frente a lo ya cobrado. De cada euro de valor que muestra hoy un fondo de VC español, unos 36 céntimos son dinero real. El resto es una estimación de participaciones todavía no liquidadas.
Por qué tarda tanto en convertirse en dinero
El informe documenta el motivo. El periodo medio de permanencia en cartera llegó a 5,6 años en 2024. La segunda cifra más alta de toda la serie histórica.
Para Venture Capital específicamente, el periodo de referencia es de 7 años. Y el propio estudio estima que más de la mitad de las participadas en edad de desinversión todavía no se han vendido.
Cuanto más tarda una salida, menos vale ese retorno en términos de valor presente. Aunque la cifra final en el papel se mantenga igual.
Los exits reales de 2025
Aquí sí hay liquidez real, aunque limitada. Hotelbeds salió a bolsa valorada en €2.840M. vLex se vendió por €850M. Wallapop, por €377M. CoverManager, por €350M. Onum, por €250M.
Hay una discrepancia menor entre fuentes sobre el número total de exits. Dealroom y Endeavor cuentan 44. Bankinter cuenta 49. Ambas fuentes citan las mismas operaciones principales. La diferencia parece estar en el criterio de qué cuenta como salida relevante, no en una contradicción real.
Sobre un pipeline de entre 3.300 y 3.500 empresas respaldadas por capital riesgo, esas 44 o 49 salidas representan una tasa anual de entre el 1,3% y el 1,5% del pipeline activo. No hemos podido localizar una tabla comparable para otros ecosistemas europeos. No sabemos si esa cifra es alta o baja en términos relativos.
El capital se concentra en pocas operaciones
El cierre de 2025 lo confirma con datos verificados. Quince operaciones superiores a €50M, el 4% del total de rondas, captaron el 44% de todo el capital invertido ese año.
Esto tiene una implicación directa. El valor del ecosistema no se reparte de forma proporcional entre las startups que lo componen. Un grupo pequeño concentra una parte desproporcionada del capital y, presumiblemente, del valor agregado.
El propio estudio EY-Parthenon lo confirma desde otro ángulo. En 2024, el 83% del capital aportado a fondos de capital privado se concentró en los dos cuartiles de mejor rentabilidad. En Venture Capital específicamente, solo el 14,8% de las aportaciones estaba en el cuartil top. El retorno agregado del sector depende de un número reducido de operaciones ganadoras.
España no es el único caso
Atomico, el fondo paneuropeo, documenta el mismo patrón a escala continental. Europa genera el 17% del nuevo valor empresarial global. Pero captura solo el 10% del valor de exit.
Esto sitúa el patrón español dentro de una tendencia estructural europea. No como una anomalía exclusiva de España. Atomico atribuye la causa a la falta de un ecosistema de capital de crecimiento y mercados públicos plenamente desarrollado en Europa. No a la calidad de las empresas.
Quién cuenta esta historia
El Spain Tech Ecosystem Report está elaborado por Dealroom junto con BBVA Spark, Endeavor España, ENISA, GoHub Ventures, KFund, SpainCap y Wayra.
Conviene tener presente quién firma. Dealroom vende suscripciones e informes; cuantos más encargos recibe, más crece su negocio. BBVA Spark y Wayra tienen interés directo en proyectar el ecosistema como atractivo para su propio dealflow. KFund y SpainCap tienen interés legítimo en atraer capital nacional e internacional.
No hemos localizado un informe de valoración del ecosistema español elaborado por una entidad sin ese tipo de interés directo en el sector que mide.
Una voz del propio sector matiza el dato
En la presentación del informe 2026, una socia de Atomico señaló algo cercano a esta misma distinción: la ambición de los founders no cierra sola la brecha de valoraciones; hacen falta salidas a bolsa que generen liquidez real.
Esta cita corresponde a un evento de mayo de 2026. No hemos podido contrastarla contra una grabación oficial. La incluimos con esa salvedad, porque la sustancia coincide con todo lo demás que sí está verificado en fuente primaria.
Lo que los datos permiten decir
El €125.000M describe correctamente el tamaño del ecosistema español y su trayectoria de crecimiento. Eso no está en duda.
Lo que no describe, por definición metodológica de quien lo calcula, es cuánto de ese valor ya es dinero real para quien lo financió. Esa distinción no está en ningún titular. Está en la letra pequeña.
Lo que tampoco podemos afirmar con lo que tenemos: que España tenga una liquidez anómalamente baja frente a sus pares europeos. Falta el dato comparativo país por país. Tampoco podemos decir qué porcentaje exacto del €125.000M corresponde a las aproximadamente 40 empresas que ya cruzaron los grandes umbrales de ingresos o valoración. Ese desglose no existe públicamente.
Para un inversor, un founder o un corporate leyendo el próximo titular sobre el ecosistema español, la pregunta correcta no es si la cifra es grande. Es cuánto de esa cifra ya se puede gastar.
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