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Trak levanta €3,7M con Allianz, Mapfre y Zurich ya como clientes

El dato que justifica la ronda no es el ticket. Son los clientes. Allianz, Mapfre, Sanitas, Grupo Mutua Madrileña, Grupo Catalana Occidente y Zurich trabajan con Trak. También Ribera, Mutua Universal e Ibermutua. En conjunto, estas aseguradoras concentran más del 50% de la cuota de mercado en los ramos de Auto y Salud en España.

Trak no levantó €3,7M para ir a buscar sus primeros clientes. Los tenía antes de cerrar la ronda. Y eso, en HealthTech B2B, cambia completamente la conversación con los inversores. La mayoría de startups del sector pasan años intentando conseguir su primera aseguradora como cliente. Trak tiene seis de las más grandes del país. No como objetivos de ventas. Como cuentas activas.

Qué hace el producto y por qué las aseguradoras lo pagan

La propuesta de Trak permite que los pacientes realicen su rehabilitación desde casa mediante ejercicios guiados en tiempo real por inteligencia artificial, que analiza y corrige cada movimiento a través de la cámara del móvil o del ordenador. Al mismo tiempo, un fisioterapeuta supervisa su evolución en remoto y un médico dirige el tratamiento. El modelo cubre todo el ciclo asistencial desde la valoración inicial hasta el alta médica, sin que el paciente tenga que desplazarse.

El segmento en el que opera no es menor. El cuidado musculoesquelético concentra cerca del 25% del gasto sanitario. Las listas de espera son largas. Y la adherencia a los tratamientos de rehabilitación es estructuralmente baja.

Para una aseguradora, ese 25% del gasto sanitario es exactamente la categoría donde una reducción de costes tiene impacto directo en el resultado de la compañía. No es un nice-to-have. Es un problema con número de factura. Una startup que demuestre reducir ese coste con resultados clínicos verificables no necesita convencer al responsable de innovación. Necesita convencer al director financiero. Y ese es un proceso mucho más corto.

El problema de adherencia añade otra capa. Un paciente que no hace los ejercicios no mejora. Un paciente que no mejora vuelve a la consulta y genera más coste. Una plataforma que consigue que el 70% de los pacientes complete su tratamiento resuelve un problema que el fisioterapeuta en clínica no puede resolver solo, independientemente de su capacitación. La tecnología no reemplaza al profesional. Cambia las condiciones en las que el profesional puede operar.

Los datos clínicos que convencen a quien firma contratos

Trak presenta tres métricas verificadas en sus comunicados. Una tasa de adherencia del 70%, una reducción del 40% en el coste por paciente y una valoración media de satisfacción de 9 sobre 10. También ha superado los dos millones de ejercicios realizados en su plataforma desde su lanzamiento.

El 40% de reducción de coste por paciente es el argumento que cierra el contrato con una aseguradora. No la tecnología. No el NPS. El coste. Cuando una compañía de seguros ve que su coste por episodio de rehabilitación musculoesquelética cae un 40% sin comprometer los resultados clínicos, el debate sobre si adoptar la plataforma deja de ser una conversación sobre innovación y se convierte en una conversación sobre presupuesto.

La tasa de adherencia del 70% refuerza ese argumento desde el lado clínico. Los tratamientos de rehabilitación tienen altas tasas de abandono precisamente porque exigen desplazamiento, ajuste de horarios y motivación sostenida en el tiempo. Eliminar el desplazamiento y proporcionar corrección en tiempo real cambia esas condiciones estructuralmente.

Alejo Costa, de CRB Health Tech, el fondo que lideró la ronda, lo formuló con precisión: hemos encontrado en Trak algo poco habitual, tecnología propia con marcado CE, cuadro clínico en nómina y resultados medibles. El marcado CE como dispositivo sanitario es el detalle que más diferencia a Trak de la mayoría de startups de bienestar digital que operan en el mismo espacio. No es una app de ejercicios. Es un producto sanitario regulado. Esa distinción determina quién puede contratarlo, cómo se factura y qué posición ocupa dentro del proceso asistencial.

Quién ha invertido y qué dice cada nombre

CRB Health Tech lidera la ronda. Es el fondo español especializado en healthtech que cerró su primer fondo de €50M en mayo de 2026 con tickets de entre €750.000 y €2M para empresas en fases tempranas. Que haya elegido Trak como una de sus primeras inversiones con el nuevo vehículo dice algo sobre el tipo de perfil de empresa que busca: modelos con clientes enterprise verificables, métricas clínicas medibles y capacidad de escalar sin cambiar el modelo. Un fondo que acaba de cerrar y hace su primera inversión en una empresa con seis aseguradoras de primer nivel como clientes está diciendo implícitamente que ese perfil es replicable.

Angels, el vehículo de inversión de Marina de Empresas vinculado a Juan Roig, participa en la ronda. Trak tiene sede operativa en Valencia y pasó por el ecosistema de Lanzadera. La presencia de Angels es coherente con ese itinerario y añade al cap table una red comercial en el segmento de empresa mediana y grande en España que complementa la red específica de aseguradoras que Trak ya ha construido.

Decelera repite. Participó en la ronda anterior de €1,3M en 2024 y vuelve en la de 2026. Un inversor que repite después de una primera ronda pequeña conoce la empresa desde dentro. Conoce las métricas reales, no las del pitch deck. Conoce el equipo en situaciones difíciles, no solo en presentaciones. Su renovación es la señal más clara de que lo que ocurrió entre ambas rondas fue lo esperado o mejor.

También participan actores relevantes de los sectores asegurador y sanitario no identificados por nombre en los comunicados. La presencia de inversores estratégicos del sector cliente en el cap table de una empresa B2B tiene una lectura concreta: hay compradores potenciales que están poniendo dinero antes de que el mercado les obligue a comprar. Esa posición les da información privilegiada sobre el producto y acceso preferente cuando llegue el momento de un contrato más grande o una integración más profunda.

Los tres usos de los fondos y lo que revela cada uno

Esta inversión se destinará a tres grandes líneas. La primera es la expansión internacional, con la entrada de Trak en el mercado colombiano mediante su registro en Invima, con Europa y Latinoamérica como principales horizontes estratégicos. La segunda es el refuerzo operativo y normativo, mediante la consolidación de estándares de seguridad de datos, ciberseguridad y cumplimiento exigidos por los grandes grupos aseguradores y hospitalarios con los que ya trabaja. Y la tercera es el liderazgo en inteligencia artificial, orientado a mejorar tanto la experiencia del paciente como los procesos internos.

El segundo uso de fondos es el más revelador sobre el estado real de la empresa. Dedicar parte de la ronda a consolidar estándares de ciberseguridad y cumplimiento exigidos por aseguradoras no es un coste operativo genérico. Es el precio de entrada a nuevos contratos con clientes que ya tienen a Trak en su lista de proveedores potenciales pero que no pueden firmar sin ese cumplimiento certificado. Hay pipeline de clientes esperando a que la empresa complete esa certificación. La ronda acelera ese proceso.

La expansión a Colombia con €3,7M en caja, no con €20M, dice algo sobre la forma en que Trak gestiona el crecimiento. El mercado colombiano tiene un sistema de salud con alta penetración aseguradora privada y déficit crónico de acceso a rehabilitación física en zonas sin concentración de clínicas. El modelo de Trak, que elimina el desplazamiento como requisito, encaja estructuralmente mejor en ese contexto que en mercados con acceso físico ya resuelto.

La empresa también busca obtener la clasificación de producto sanitario clase 2 y tiene una subvención de EIT Health para introducir su solución en el sistema de reembolso de salud de los Países Bajos. Ambos procesos estaban en marcha antes de cerrar la ronda. No son compromisos adquiridos con el capital nuevo. Son señales de que la empresa ejecuta en paralelo y no espera al dinero para avanzar en sus objetivos regulatorios.

Lo que el caso Trak le dice al ecosistema

En el contexto del análisis que publicamos sobre HealthTech global, el mercado de 2026 no cierra rondas para validar hipótesis. Cierra rondas para escalar lo que ya está validado. Trak encaja exactamente en ese perfil.

Fundada a finales de 2020 con origen en el País Vasco y sede operativa en Valencia, la empresa tiene cinco años de operación antes de cerrar su primera ronda con un fondo especializado como lead. No es velocidad. Es el tiempo que tardó en tener las métricas, los contratos y la certificación regulatoria que justifican la conversación con CRB.

Para un founder de HealthTech B2B en España, el caso Trak dice algo concreto sobre el orden de las cosas. Las aseguradoras son el cliente más exigente del sector sanitario privado. Tienen equipos de compras sofisticados, procesos de due diligence clínica propios y capacidad de negociar condiciones que una startup temprana no puede rechazar. Conseguirlas como clientes antes de la ronda no es el resultado de una estrategia de ventas especialmente brillante. Es el resultado de tener métricas que no requieren argumento adicional.

Primero los contratos con los clientes más difíciles del mercado. Después la ronda. No al revés.