
El ecosistema español acaba de cerrar el peor arranque de año en cuatro ejercicios, con una caída del 57% en inversión durante el primer trimestre de 2026. El sector fintech, que durante años lideró la captación de capital, se desplomó hasta representar apenas el 6-8% del total. Y sin embargo, el 12 de mayo, Embat, una fintech madrileña especializada en gestión de tesorería, anunciaba una Serie B de 30M€ liderada por Cathay Innovation.
La contradicción es solo aparente. Los datos macro capturan tendencias agregadas, pero las señales más interesantes suelen esconderse en las operaciones que quedan fuera del radar habitual. Las mega-rondas de cientos de millones cuentan dónde estuvo el capital el año pasado. Las rondas pequeñas —330.000€ aquí, 2M€ allá— revelan hacia dónde se está moviendo ahora.
Durante las últimas seis semanas he analizado operaciones de financiación en startups españolas entre 2M€ y 50M€. He encontrado cinco rondas que, de formas distintas, contradicen las tendencias macro que dominan los informes trimestrales. No son las más grandes ni las más mediáticas, pero sí las que mejor anticipan los movimientos de capital en los próximos meses.
Embat levanta 30M€ en fintech cuando el sector «murió»
La ronda de Embat podría parecer una anomalía estadística. Fintech colapsó en 2025 y 2026, pasando de ser el sector estrella del ecosistema a representar menos del 10% de la inversión total. Neobancos, apps de pagos y plataformas de lending protagonizaron algunas de las mayores rondas entre 2021 y 2023, pero el mercado cambió radicalmente. Los inversores dejaron de financiar historias de crecimiento en B2C financiero sin modelo de negocio claro.
Embat no compite en ese terreno. La compañía, fundada en 2021 por tres antiguos ejecutivos de JP Morgan (Antonio Berga y Carlos Serrano) y el ex-CTO de Fintonic (Tomás Gil), desarrolla software de gestión de tesorería para empresas de tamaño medio. Su cliente típico factura entre 50M€ y 500M€ anuales, gestiona múltiples entidades legales, opera en varias divisas y tiene cuentas en más de una docena de bancos.
El problema que resuelven es operativo y medible. Según datos de la compañía, los equipos de finanzas en este segmento dedican hasta el 80% de su tiempo a tareas manuales: consolidar posiciones de cash, reconciliar movimientos entre bancos, actualizar previsiones en hojas de cálculo. Embat automatiza estos workflows mediante su plataforma conectada a más de 15.000 bancos y reforzada con TellMe, un asistente agentico de IA que analiza datos de tesorería en tiempo real.
La tracción es notable. La startup cuenta con más de 400 clientes corporativos —entre ellos Cabify, Wallapop, Fever, Treatwell y Cementos Molins— y un equipo de 150 personas distribuido entre Madrid, Londres, Múnich y Berlín. La Serie B, que eleva el capital total captado por encima de los 50M€, se destinará a expansión en Reino Unido e Irlanda, desarrollo de producto y contratación.
Lo relevante aquí no es que una fintech haya levantado capital en un contexto adverso. Es que lo ha hecho atacando un segmento B2B específico con ROI demostrable, en lugar de perseguir volumen en consumo. Mientras el fintech B2C se contrajo, el fintech B2B operativo —especialmente en áreas como tesorería, compliance o reporting financiero— ha seguido captando inversión de forma constante.
Inversores: Cathay Innovation (lead), Creandum, Samaipata, 4Founders, Venture Friends
Dolfin cierra 2.1M€ para convertir la compensación comercial en un activo estratégico
Apenas dos días después del anuncio de Embat, otra startup anunciaba su ronda. Dolfin, con sede en Barcelona, cerró 2.1M€ en financiación Seed liderada por Swanlaab, con participación de Archipelago Next, Inveready y Dozen. La compañía desarrolla software para gestión de compensación comercial, un área que históricamente ha dependido de hojas de cálculo, herramientas legacy y procesos manuales.
El mercado de Sales Performance Management supera los 3.000M$ a nivel global, pero está dominado por plataformas tradicionales diseñadas hace más de una década. Estas soluciones requieren consultores externos para implementar cambios en los planes de incentivos, tienen ciclos de actualización largos y ofrecen poca visibilidad en tiempo real. Según datos de Dolfin, muchos equipos de revenue operations dedican semanas cada trimestre a corregir errores, conciliar datos entre sistemas y explicar discrepancias en el cálculo de comisiones.
Dolfin fue construida desde el primer día con inteligencia artificial en el núcleo. La plataforma permite diseñar, desplegar y modificar planes de compensación en horas, no semanas. Un cambio en las reglas de comisiones que antes requería involucrar a un equipo de consultoría puede implementarse directamente desde la interfaz. Incluso un incentivo flash de 48 horas —por ejemplo, para impulsar el cierre de trimestre— puede activarse sin necesidad de desarrollo técnico.
La startup, fundada en 2023 por Daniel Seror (CEO) y Antoni Bardina (CPO), ya trabaja con organizaciones que generan más de 1.000M$ en ingresos anuales. Está certificada SOC 2, lo que le permite operar en entornos enterprise con requisitos estrictos de seguridad y compliance. La financiación se destinará a acelerar desarrollo de producto y expansión comercial en Europa y Estados Unidos.
La tesis de inversión de Swanlaab es clara: «La compensación comercial es una capa crítica de la infraestructura de revenue que sigue estando desatendida. No se trata solo de calcular comisiones con precisión; se trata de alinear incentivos, comportamiento y estrategia de compañía en tiempo real», explica Juan Revuelta, General Partner del fondo.
Lo interesante de esta operación es que refleja un patrón más amplio. El capital no está fluyendo hacia «IA para todo», sino hacia soluciones verticales que aplican IA a workflows específicos con output medible. Dolfin no vende tecnología. Vende tiempo ahorrado, errores evitados y visibilidad ganada.
Inversores: Swanlaab (lead), Archipelago Next, Inveready, Dozen
Humara capta 1.2M€ digitalizando el sector de gestión de residuos
La tercera ronda de mayo llevó el foco hacia un sector que raramente aparece en los titulares de innovación: la gestión de residuos. Humara, startup gallega fundada en 2021 por Laura Rodríguez Álvarez, Martín Nogueira Salgueiro y Víctor González, cerró una Seed de 1.2M€ liderada por Impact Shakers, con participación de Inclimo, Zubi Capital y Ship2B Ventures.
La compañía desarrolla software para diseño y operación de plantas de tratamiento de residuos. Su plataforma combina simulación basada en física con inteligencia artificial para sustituir las hojas de cálculo y archivos CAD que todavía dominan la ingeniería en este sector. «Cada planta que ayudamos a diseñar hoy operará durante los próximos 25 años, y la mayoría todavía se sigue desarrollando en Excel», señala Laura Rodríguez, CEO de la compañía.
Humara estructura su producto en dos soluciones principales. Humara Design está orientado al diseño de infraestructuras, con herramientas de balance de masas, dimensionamiento de equipos y análisis de escenarios. Humara Operate traslada estas capacidades al día a día de las plantas mediante gemelos digitales que integran datos SCADA en tiempo real, clasificadores ópticos e indicadores operativos.
La tracción comercial es sólida. Según datos de la compañía, su tecnología se ha utilizado ya en más de 250 plantas de residuos en Europa y Latinoamérica, trabajando con operadores como Veolia, FCC, PreZero, EGF, Ecoembes o Bianna. La financiación se destinará a ampliar presencia en nuevos mercados europeos y latinoamericanos, así como a desplegar Duplantis, su copiloto basado en IA para operaciones en tiempo real.
Desde Impact Shakers, su fundadora y CEO Yonca Braeckman destaca que «la infraestructura de residuos es una pieza esencial de la economía circular y las herramientas que la gestionan llevaban décadas sin evolucionar. Humara representa un cambio de paradigma para el sector».
Esta ronda ilustra una tendencia que está pasando desapercibida en los análisis de mercado. Los sectores industriales «aburridos» —waste management, logística, construcción, energía— están tan poco digitalizados que cualquier solución SaaS B2B con tracción real encuentra capital disponible. No hace falta una visión moonshot. Hace falta clientes enterprise y un problema medible.
Inversores: Impact Shakers (lead), Inclimo, Zubi Capital, Ship2B Ventures
Ainovis cierra 680.000€ atacando el cuello de botella en radiología
La cuarta operación llega desde el sector healthtech, que también atravesó un año complejo. La inversión en healthtech cayó un 15% en 2025, y muchas startups del sector enfrentaron dificultades para cerrar rondas. En este contexto, Ainovis, fundada por Pablo Menéndez, Manuel Cerezo y Miguel Herencia, cerró una Seed de 680.000€ liderada por Kunsen Ventures en mayo de 2026.
La startup desarrolla tecnología de IA generativa aplicada al diagnóstico por imagen, específicamente en radiología. Su propuesta de valor se centra en resolver un problema operativo urgente: la demanda de estudios de imagen médica crece exponencialmente, pero la capacidad de los servicios de radiología para procesarlos se mantiene estancada. El resultado son listas de espera más largas, retrasos en diagnósticos y saturación de los profesionales.
Ainovis ha desarrollado dos productos. Ainovis One es una solución operativa ya en mercado, mientras que Pablo, el Radiólogo Virtual, está en las últimas fases de desarrollo. La plataforma utiliza IA generativa multimodal para acelerar la generación de informes radiológicos manteniendo trazabilidad clínica y cumplimiento normativo.
Lo notable de esta ronda no es solo la tecnología, sino la estructura del cap table. Entre los inversores se incorporaron radiólogos de prestigio internacional como Ana Canga y Luis Cerezal, además de otros profesionales del sector médico. Cuando los propios especialistas que usan la tecnología invierten su capital personal, la validación es distinta a la de un pitch deck.
Desde Kunsen Ventures destacan que «Ainovis representa exactamente el tipo de innovación que buscamos respaldar: tecnología de vanguardia, en este caso IA generativa multimodal, aplicada a un pain real y urgente del sistema sanitario. La calidad del equipo fundador y su conocimiento técnico y clínico los posiciona como referentes en esta nueva generación del informe radiológico».
La financiación se destinará a acelerar el despliegue comercial de Ainovis One y potenciar las últimas fases de desarrollo de Pablo. La operación confirma que en healthtech, como en otros sectores, la clave no está en vender tecnología innovadora, sino en resolver problemas operativos validados por los propios profesionales del sector.
Inversores: Kunsen Ventures (lead), radiólogos Ana Canga y Luis Cerezal, Ricardo Moya (Telefónica Innovación Digital)
Neety levanta 330.000€ desde el País Vasco cuando el pre-seed desapareció
La quinta y última ronda de esta selección cierra el círculo. Neety, startup vasca fundada por Unai Arambarri, Iker Galarza y Asier Olaizola, cerró una pre-seed de 330.000€ en mayo con el respaldo de business angels vinculados a SeedRocket, además del apoyo institucional de ENISA y SPRI (Gobierno Vasco).
El dato de contexto es relevante: según el Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, el primer trimestre de 2026 cerró con cero operaciones en fase pre-seed. La fase más temprana de financiación prácticamente desapareció durante los primeros meses del año, lo que generó preocupación sobre el relevo generacional del ecosistema.
Neety desarrolla una plataforma de IA para equipos comerciales de empresas B2B industriales. El software integra señales de LinkedIn, email, CRM y web corporativa para automatizar hasta el 70% de las tareas administrativas del proceso comercial. Su cliente típico opera en manufactura o servicios B2B de tamaño medio, sectores donde la digitalización del área de ventas sigue siendo minoritaria.
«Solo el 10% del sector industrial en España y Europa está digitalizado en el área de ventas», explica Unai Arambarri, CEO de la compañía. Esa brecha entre penetración tecnológica y necesidad operativa es precisamente la oportunidad que identificó el equipo fundador.
La tracción es notable considerando que la startup tiene apenas un año de vida. En doce meses han alcanzado 52 empresas clientes —principalmente industriales y B2B de tamaño medio—, cerca de 200 comerciales utilizan su tecnología a diario, y han generado 120.000€ en facturación recurrente anual. Además, fueron seleccionados en el programa BIND de innovación abierta, siendo una de las 21 startups elegidas entre 882 candidaturas internacionales.
La financiación permitirá acelerar el desarrollo de sus agentes de IA aplicados a ventas B2B y reforzar su expansión en el mercado español. Lo interesante de esta operación no es solo que se haya cerrado una pre-seed cuando el mercado estaba paralizado, sino que refleja un patrón geográfico. Las rondas tempranas están encontrando más tracción en ecosistemas secundarios —País Vasco, Galicia, Valencia— donde la combinación de fondos regionales activos, talento técnico de calidad y costes operativos más bajos está generando oportunidades que Barcelona y Madrid, saturados de startups compitiendo por el mismo capital, no siempre ofrecen.
Inversores: Business angels SeedRocket, ENISA, SPRI (Gobierno Vasco)
Tres patrones que anticipan hacia dónde se mueve el capital
Estas cinco rondas, aparentemente dispares en sector y tamaño, comparten características que vale la pena analizar. No son coincidencias. Son señales de cómo está evolucionando la tesis de inversión en el ecosistema español.
El software vertical con ROI medible reemplaza a las plataformas genéricas
Embat no vende «fintech». Vende automatización de tesorería con una métrica clara: reducción del 80% en tareas manuales. Dolfin no vende «IA para revenue ops». Vende planes de compensación que se activan en horas en lugar de semanas. Humara no vende «software para economía circular». Vende reemplazo de Excel por gemelos digitales en 250 plantas operativas.
El patrón es consistente: ninguna de estas startups compite en horizontal genérico. Todas atacan workflows específicos con output medible. La inteligencia artificial está presente en todas, pero no como producto vendible, sino como tecnología embebida que mejora el resultado final.
Durante años, el ecosistema financió plataformas horizontales que prometían resolver múltiples casos de uso. El mercado actual premia lo contrario: herramientas verticales que resuelven un problema específico mejor que cualquier alternativa. La especificidad se ha convertido en ventaja competitiva.
El B2B con tracción domina sobre el B2C con promesa
Las cinco operaciones comparten otra característica: todas venden a empresas, no a consumidores. Cero rondas B2C en esta selección. Y no es casualidad. Los inversores han reorientado capital masivamente hacia modelos donde el cliente paga desde el primer día, el ROI es medible en semanas, y la retención se puede trackear con precisión.
Dolfin trabaja con organizaciones que generan más de 1.000M$ anuales. Humara tiene 250 plantas usando su software. Ainovis cuenta con radiólogos invirtiendo capital propio. Neety alcanzó 120.000€ de ARR en doce meses. Embat gestiona tesorería para más de 400 corporates.
La diferencia con ciclos anteriores es que estas métricas se consiguieron antes de levantar capital significativo, no después. El mercado ya no financia hipótesis. Financia tracción. Las rondas se están cerrando para escalar un modelo probado, no para validar uno teórico.
El capital se concentra en early-stage, pero solo para equipos que ejecutan sin él
Cuatro de las cinco rondas analizadas son pre-seed o seed. Solo Embat está en Serie B. Superficialmente, esto podría interpretarse como una señal de que el capital está volviendo a fases tempranas. Pero el matiz es importante: está volviendo solo para startups que ya demostraron capacidad de ejecución sin capital previo.
Neety alcanzó 52 clientes antes de levantar. Humara implementó su software en 250 plantas antes de la Seed. Ainovis validó su tecnología con radiólogos que invirtieron antes de que entrara Kunsen Ventures. El patrón se repite: las rondas tempranas están disponibles, pero el listón para acceder a ellas subió radicalmente.
Ya no basta con un MVP funcional y una proyección de mercado. Hace falta demostrar que el equipo puede conseguir clientes, generar ingresos y construir producto sin financiación externa. El capital temprano se ha convertido en combustible para escalar, no en oxígeno para sobrevivir.
Las señales están en las operaciones que nadie analiza
El ecosistema español cerró el primer trimestre de 2026 con una caída del 30% en volumen de inversión. Las rondas pre-seed desaparecieron. Fintech colapsó. HealthTech cayó. Todos estos datos son ciertos y relevantes. Pero no cuentan toda la historia.
Mientras los informes trimestrales capturan tendencias agregadas, las operaciones de 300.000€, 680.000€, 1.2M€ y 2.1M€ revelan hacia dónde se está reorientando el capital de forma silenciosa. No son las rondas que copan titulares, pero sí las que mejor anticipan los movimientos de los próximos doce meses.
Para los fundadores, la conclusión es clara. Perseguir la mega-ronda es perseguir un outlier estadístico. La mayoría del capital accesible está en operaciones por debajo de 5M€, enfocadas en software B2B vertical, con tracción demostrable antes de levantar, resolviendo problemas operativos en sectores desatendidos tecnológicamente.
Para los inversores, las oportunidades más interesantes no están donde mira todo el mundo. Están en gestión de residuos, en compensación comercial, en tesorería mid-market, en automatización de ventas industriales. Sectores que no generan memes en Twitter pero sí revenue recurrente y clientes que pagan.
La próxima gran ronda no saldrá de donde todos están mirando. Saldrá de un sector «aburrido» con baja penetración tecnológica, desde una geografía secundaria con fondos regionales activos, liderada por un equipo que construyó tracción sin capital previo.
Las señales están ahí. Solo hay que saber dónde mirar.